jueves, 10 de septiembre de 2009

Espacio y Lugar. Una explicación previa

Creo que debo a mis lectores una explicación.

Estos días pasados he introducido textos que hablan sobre la Red Internet, diferenciando tácitamente entre lugar, no-lugar, espacio y [no]espacio. Sin pensar que, lo que para mí son términos “destilados” que he ido puliendo con la experiencia y el trabajo de campo y que incluso a mí me resulta difícil ser consecuente con su empleo, para la ran mayoría puede resultar una barrera lingüística de difícil superación. Sencillamente porque no me he preocupado de ofrecer los códigos y claves para su uso diferenciado.

Esta es la tarea que me trae hoy al Blog. Pido por tanto disculpas por los problemas y las dificultades que mi descuido irresponsable haya podido ocasionar y trataré de paliarlos en la medida de lo posible en el presente texto.

Allí donde ocurren cosas, donde las personas viven,

en el sentido más amplio de la palabra,

es donde probablemente un espacio olvida sus sosa y fría existencia

y se reconforta de la experiencia del lugar.

Siguiendo esta lógica, lo que se conoce como espacio público

es sin duda un lugar sin el cual la ciudad, o cualquier pretensión de comunidad,

no tiene sentido.

Cira Pérez Barés. [1]


De manera general, Espacio y Lugar son dos términos a cuya distinción le habíamos prestado muy poca atención. Hasta que hemos construido el ciberespacio; esa especie de porción de realidad virtualizada en cuyos comienzos todo parecía estar delimitado, acotado, mensurado y definido, pero que, sin embargo -transcurrida apenas una década y media-, se nos ha desbordado, haciéndose inasible e inmensurable y convirtiéndose, no sólo en el espacio electrónico de nuestra comunicación contemporánea, sino en cuerpo tangible capaz de contener todo el conocimiento que nuestra vasta información contemporánea ha generado.

Ahora que comenzamos a utilizarlo, nos hemos percatado de la sutil pero fundamental diferencia existente entre Espacio y Lugar. Gracias a estudios imprescindibles como los de Verónica Zidarich [2], comprendemos y asumimos que el Espacio puede ser entendido como una porción de la tierra que es salvaje, extensa, desconocida, extraña y peligrosa, y que no ha sido transformada por la intervención humana, siendo el espacio construido una transformación de espacio “puro” o del entorno salvaje externo en una forma que satisfaga las necesidades humanas. El Espacio tiene características pero nunca carácter. El Espacio es claramente uno de los componentes principales de la arquitectura, y ha sido definido por Gnemmi como un ‘residuo vacío’, encerrado dentro de límites que le dan una función. Este espacio es entendido como ‘limitado, finito, conformado, clasificado y contenedor’. No es sólo funcional sino también expresivo. [...] Grande o pequeño, el espacio es percibido como limitado. El sentido y la percepción del espacio arquitectónico, desarrollado desde el primer intento por definirlo en el pensamiento Helenístico, cuando fue entendido como un contenedor, hasta el moderno espacio donde, con la contribución de Einstein, se convierte en relativo.” [3]

Mientras que la idea de Lugar se refiere a algo más que “simples localizaciones relativas donde ocurren ciertas interacciones y son servidas funciones específicas. Los Lugares son de este modo centros de acción y de interacción. [...] La noción de Lugar va más allá de la materia física, y transciende las cualidades tangibles, físicas y materiales, tales como tamaño, proporciones y rasgos. Los Lugares poseen cualidades intangibles, que están basadas únicamente en las impresiones proporcionadas por las experiencias.” [4]

Por tanto, debemos comprender y asimilar que Espacio y Lugar no son una misma cosa. “Se suele asumir de manera general que Lugar es una parte más pequeña de Espacio. Esto es sólo parcialmente correcto, porque las diferencias entre Espacio y Lugar van más allá de los atributos físicos tales como tamaño o localización. [...] El proceso de transformación de “Espacio” por el de “Lugar” involucra experiencias emocionales. […] A través del tiempo y de la intervención humana, un espacio ’puro’ se convierte en un lugar lleno de significación y de intencionalidad. En cierto sentido, el Lugar puede ser entendido como una parte más pequeña del Espacio transformado por la intervención humana, con un significado particular. Los Lugares son de este modo centros de acción y de interacción. […]Mientras el espacio y sus particularidades son entidades divisibles e independientes, el lugar y sus particularidades no pueden ser divididas y distinguibles porque el Lugar no existe sin la intervención humana.” [5]

En este sentido, resulta particularmente interesante el concepto del que nos provee la cultura oriental con su idea del espacio-tiempo MA [6], que tanta influencia ha tenido, no sólo en las artes –véase p.e. el jardín zen-, sino en la toda la filosofía japonesa, que ahora suministra a esta nueva cultura electrónica planetaria en ciernes -fundada por la cultura anglosajona- brillantes genios creadores (de origen oriental) capaces de fundamentar conceptualmente su trabajo creativo en el espacio electrónico de la comunicación, y que tanto cuesta de entender –y por lo tanto de usar- al anglosajón –y occidental en general- debido a esta diferencia cultural en la significación y concepción entre el Espacio y el Lugar.

Espero haberme explicado. Confío que ahora se me pueda comprender y seguir en mis razonamientos, lo que obviamente no lleva implícita la aceptación de los mismos por parte del lector.



[1] PÉREZ BARÉS, Cira, Culturas, # 217, La Vanguardia, Barcelona, 2006. p. 16.

[2] ZYDARICH, Verónica: “Virtual Worlds as an Architectural Space: An Exploration”. La Fondation Daniel Langlois. Canadá. 2002. Hipertexto en la Red Internet. http://www.fondation-langlois.org/zidarich/index.html

[3] Íbidem, p.s/n.

[4] Íbidem, p.s/n.

[5] Íbidem, p.s/n.

[6] MA es un ideograma de un solo carácter kanji que definía originariamente el espacio arquitectónico de transición entre las estancias interiores y el jardín central en la casa japonesa tradicional. Una especie de corredor abierto con techumbre que permitía crear una cierta independencia entre cada uno de estos espacios, estableciéndola la vez una especie de “cámara o túnel de transición” entre dos espacios de naturalezas completamente distintas. Esta es la razón por la que para los japoneses (y los pertenecientes a las culturas orientales en general) la idea de “espacio” se aleja tanto en su concepción de la tradicional “caja escénica” italiana y así como de la influencia del pensamiento germánico, que pusieron las bases del actual concepto occidental (que es parametralmente limitado, persistente y “vacío estable dispuesto para ser llenado”. Concepción que impide la idea correcta (en términos de definición y usabilidad) de fenómenos físicos fundamentales en la sociedad actual como serían la electricidad o el que nos ocupa ahora, el Espacio Electrónico de la Información y la Comunicación (con la Red Internet como principal representante). Sin embargo, para el oriental, desde la idea del MA japonés, el espacio es más bien un Lugar que ya posee pulsión y tensión en su interior, que quedarán automáticamente modificados en cuanto acontezca la presencia humana (de ahí el rito diario del rastrillar la fina arena alrededor de la pequeña piedra, únicos elementos componentes del jardín zen japonés.

4 comentarios:

  1. "En estos tiempos en los que el aumento constante de las posibilidades del hombre, el progreso alcanzado, nos dan la sensación de que empieza para el mundo una nueva época. !Ahora que nos sentimos tan diferentes de las generaciones anteriores más cercanas; de que todo es movimiento y velocidad; que aceleramos locamente el paso!... ¿a dónde vamos?. Mario Pani. México 1938.
    "Te he dicho que nací siendo varios, y que morí, uno sólo": Paul Valéry.
    Que no te falte en tu lectura "Eupalinos o el Arquitecto". Ed. Arquilectura. Murcia.

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  2. Excelente artículo! Me encantaría saber dónde puedo conseguir el Texto de Cira Pérez de Barés, Culturas, # 217, La Vanguardia, Barcelona, 2006. p. 16. Por favor, es de suma importancia. Saludos!

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    1. Antes que nada, muchas gracias por tu amable comentario. La cita viene de aquí: PÉREZ BARÉS, Cira: Culturas, # 217, La Vanguardia, Barcelona, 2006. P. 16. Tendrás que acceder la hemeroteca del periódico La Vanguardia y consultar el nº 217 de su suplemento cultural Culturas". Yo lo tenía porque lo compraba semanalmente, pero en un traslado reciente me deshice de todos los ejemplares.. lo siento! Encantado de tener feedback contigo. Un saludo.

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  3. Excelente artículo, me sirvió mucho para aclarar dudas entre ambos conceptos Espacio vs Lugar. Gracias por la explicación concisa y bien sustentada.
    Atte: Pineda Salas, Jesús Francisco

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